¿A qué huelen los hombres?

Autopsia de un perfume: el olor de una mujer con el cabello mojado caminando bajo una lluvia de estrellas violeta que impacta sobre una roca ardiendo. Ni rosa ni almizcle ni historias. El perfume siempre se entiende mejor como colección de referentes, como dibujo imaginario de lo que nos gustaría ser. Y ya se sabe que las mujeres se enamoran siempre del hombre que no somos. Perfecto, pues; a continuación, repaso de tres grandes hombres y su olor, su (otra) realidad proyectada en el aire, y juego que propone el perfume que otros dos, quizás, podían haber llevado en otro tiempo y otro espacio.

3 hombres, 3 perfumes

*Serge GainsbourgCaron pour un homme.- El maestro del sexo sucio y el jadeo radiado era, qué cosas, un hombre tremendamente pulcro. Se lavaba en una bañera negra, siempre con el mismo jabón. Y Jane Birkin nunca lo vio desnudo a plena luz. Dicen. Imaginamos que a lo que debería oler es a bourbon y a Gitanes; pero acercándose al botón desabrochado de su camisa vaquera se podía oler la lavanda de Caron pour un homme. Llegó a hacer, incluso, esta canción promocional para la firma, reeditada en vinilo años después y hoy objeto de coleccionista.

Pour un homme es un perfume lineal y limpio, muy bien considerado por los aficionados y perfumistas. Vigente desde 1934 (con algunos cambios de formulación), mantiene el tipo en tiempos en los que ya no se lleva lucir zapatos relucientes. Es fácil de encontrar y muy barato. Pero que nadie se engañe: si no tienes ni idea de olores, la sensación al llevar Caron no será la de parecer un maravilloso trovador follador francés; olerás a tu abuelo recién salido de la barbería. Ojo.

Notas: Lavanda, Limón / Rosa, Cedro / Vainilla, Tonka

*Luchino ViscontiHammam Bouquet de Penhaligon’s.- Esta es la historia de un amor. O de dos. Hammamfue creado por William Henry Penhaligon (un barbero londinense) inspirándose en el olor del London Hammam, un baño turco de la calle Jermyn. Técnicamente es un perfume de rosas masculino, pero realmente huele a sudor y a azufre, a decadencia victoriana, a sexo en el primer piso de un edificio edwardiano. Visconti lo utilizó como su olor de referencia; se bañaba cada noche con esencia de Hammam. Pero llegó un momento en el que la compañía estaba a punto de desaparecer y, con ella, sus fragancias.

Ay, el amor: Franco Zefirelli, asistente de cámara y amante de Visconti, compró Penhaligon’s para que su pareja no tuviera que cambiar de perfume. Y tú comprándole un frasco del perfume de Shakira a tu chica y pensando que es un regalazo. Penhaligon’s sigue en marcha aunque ya no está en manos de Zefirelli. Casi todas sus formulaciones han cambiado, también Hammam. Pero sigue siendo una fantástica opción para el que guste de recordar tiempos mejores y empolvados. Para aspirantes a Oscar Wilde. Y para enamorados locos.

Notas: Lavanda, Bergamota / Rosa, Jazmín / Ambar, Almizcle

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*James DeanKnize 10.- Aquí no hay dobles lecturas, Dean olía a lo que esperas: a su chaqueta de cuero multiplicada por mil, a gasolina diesel, al suelo del garaje donde reparaba su motocicleta. Es una fragancia a la antigua, para hombres de verdad (si eso existe), ligeramente ofensiva. No es un olor industrial de forma obvia (para eso, prueba Garage, de Comme des Garçons); es más como una goma quemada después de 1.000 vueltas sobre el asfalto caliente.

Lo que propone Knize 10 (1924) es, incluso hoy día, algo tremendamente moderno, pero hay alternativas: Creed Royal English LeatherCuir de Russie de ChanelTuscan Leather1740 de Histoires de Parfums… Pero claro, Dean no llevó ninguna de esas.

Notas: Bergamota, Limón / Geranio, Cedro / Cuero, Ambar, Vainilla

2 hombres, 2 posibles perfumes

*Casanova1725 de Histoires de Parfums.- En esa fecha nació el seductor Giacomo Girolamo Casanova, ejemplo de amante, vividor y viajero. Parte de la producción de HDP juega con la idea de recrear perfumes a partir de grandes personajes históricos. Y Casanova, quizás, olería a una mezcla entre lo que se espera realmente de un hombre (la habitual lavanda que la nariz masculina parece aceptar sin reparos) y un punto de licor suave y cálido, recordando que Casanova pasó sus últimos días ejerciendo de librero, alejado de las sábanas. La fragancia no es agresiva pero sí inquietante. Tanto como el personaje:

“Un día en que su doncella le cortaba a la señora F. las puntas de sus largos cabellos en mi presencia, me distraía recogiendo los pequeños y bonitos mechones y los iba colocando sobre el tocador, excepto un mechoncito que me metí en el bolsillo, pensando que no se daría cuenta. Pero, en cuanto estuvimos solos, me dijo con dulzura pero un poco seria que le devolviese aquel rizo que había recogido. Me pareció que me trataba con un rigor tan cruel como injusto, pero obedecí y con aire desdeñoso arrojé el rizo sobre el tocador”. (Historia de mi vida)

Notas: Bergamota, Licor / Lavanda, Anis estrellado / Vainilla, Ambar

*BaudelaireCharogne de Etat Libre d’Orange.- Una carroña, poema maldito de 1857 que forma parte de susFlores del Mal, es un maravilloso ejercicio de belleza no convencional.

“¡Entonces, oh mi belleza! Dile a la gusanera / Que te consumirán a besos, / Que yo he conservado la forma y la esencia divina / De mis amores descompuestos.”

O cómo contarle a su amada que esa carroña que los dos ven en el bosque será, algún día, su mismo destino. ¿Quién puede trasladar a un perfume la belleza de lo podrido? Etat Libre d’Orange, compañía que lanzó un perfume que olía a leche, semen y sangre (Sécrétions Magnifiques), apuesta en Charogne por revisar el concepto de carne en mal estado. La realidad es que el olor no es tan repulsivo como la idea; pero sí es complejo e inquietante: huele como a pétalos de rosa negra marchitada, a flor gótica que no existe. Una gran experiencia olfativa, como leer un poema en la piel de otro. Al escritor le hubiese puesto cachondo.

Otra opción, formalmente más obvia, es el perfume Baudelaire, de Byredo. Aunque es más Huysmans que Baudelaire, más sexual, de un pesimismo menos complejo. Calcadita a Egoïste de Chanel, vaya.

Notas: Cuero, rosas / Lys, Ylang ylang / Ambar, notas animales

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