Javier Calvo: El vestido que habitamos

Balenciaga pespunteado al óleo y Richard Avedon recreado a pinceladas. Arte y moda, moda y arte. Debate y pereza. El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) inicia el curso con Geometría y moda, colección del pintor Javier Calvo que podrá verse hasta el próximo día 13 de noviembre volviendo a utilizar la costura como argumento. Pero no puedes confesar si no tienes crímenes: La exposición de Alexander McQueen en el Metropolitan es una de las 10 más vistas en la historia del museo; Gaultier tiene retrospectiva en Montreal; el maestro Cristóbal acaba de estrenar museo. La moda no será arte pero a ver quién le niega la entrada a una sala ahora.

“Vivimos un momento único en esto de la moda y los museos”, afirma el artista. Y la directora del IVAM, Consuelo Císcar, sentencia: “Las fronteras son cada vez más lánguidas”. Puede. Calvo combina su habitual cadencia por la línea y el color convirtiendo un vestido de Versace en un Mondrian. “Lo curioso es que al intentar convertir los vestidos en geometría, llevarlos al mínimo, las tres dimensiones del vestir se convierten en solo dos. Es un proceso muy interesante”. Pinceladas de colores que gritan, entre retoques en oro y plata, para crear un juego de referencias cruzadas: Hay fotografías clásicas pintadas (Penn, Beaton), trajes reconocibles pasados por la lógica matemática y un particular inventario de tocados.

“Todo comenzó mientras realizaba una tipología de sombreros… me di cuenta de que cuando despojas a la moda de todo menos de las formas, lo que queda es pura arquitectura. Yamamoto era arquitecto, por ejemplo”. El vestido, pues como un lugar habitado. Espejo de lo que ocurre que escupe más verdad que cualquier estudio. Según el comisario Fernando Castro, que remite a una cita de Anna Wintour (Vogue Usa), “uno aprende más de sociología con la moda que leyendo cualquier tratado sesudo”. “La moda no entra sólo en el terreno de la frivolidad”, dice Castro, “el arte, por ejemplo, cambia como las modas. Es un elemento perfecto para entender cómo se configura la sociedad”.

“El mundo de la pasión moderna”, (decía Baudelaire refiriéndose a la moda)

En total, 35 dibujos, 44 pinturas y un vídeo del artista en su taller. Pero solo es una puertecita más: en octubre llegará a Madrid una selección de prendas de la colección de Yves Saint Laurent (Fundación Mapfre), y para 2012 se prepara la llegada de la retrospectiva de Gaultier a la capital. La moda, volviendo a la Wintour, “da miedo al que se siente excluido de su mundo”. Ocurre siempre: Lo diferente asusta. Los museos se cagaron de miedo durante años; ahora duermen con una lucecita enchufada junto a la mesita de noche. En la bombilla, un logo de Vuitton lo ilumina todo.

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