24h. en la vida de un bebedor. Una guía de estilo

8:00 – 12:00 Si Vd. se encuentra bebiendo entre las ocho y las doce del mediodía, lo más probable es que tenga un serio problema de adicción o esté en un evento tal como las Fallas, San Fermines o el Festival de Benicassim.  Aléjese de esos ambientes si tiene Vd. más de 25 años. Evite beber en ambientes folclóricos. No beba nunca disfrazado o embutido en un traje regional.

12:00 – 14:00 Luz verde para beber sin reprobación social. Hágalo con cautela. Tenga cuidado con el Jerez y otros vinos generosos. Son traicioneros, sólo adecuados para los usos y costumbres de territorios con tasas de paro del 30%. Mutatis mutandis, lo mismo se predica del champagne, que entorpece y atonta.  Si  hubiese algún momento excusable para la cerveza de grifo debe ser éste. Aprenda de los italianos y refúgiese en los amargos y vermuts rebajados, como un cóctel Americano o un Campari con soda o Crodino.

14:00 – 16:00 La hora de la comida. Entramos en el proceloso terreno de los vinos. De vinos, como de fútbol o mecánica, siempre es mejor saber poco que demasiado. Finja desinterés y, en grandes restaurantes, delegue en el sumiller. Elija los vinos con falso desenfado, como quien escoge por las mañanas un pañuelo de bolsillo. Evite los vinos exóticos y las zonas de origen pintorescas. Apréndase poco más de una treintena de apelaciones de origen borgoñonas y bordelesas para salir del paso, así como diez o doce bodegas alsacianas y del Palatinado. Nunca se preste al ritual imbécil de probar el vino, y apremie su servicio con un gesto rápido de mano. Procure evitar los vinos serios y tánicos, prefiriendo siempre el blanco, que puede beberse más rápido y en grandes sorbos. Beba con apremio y celeridad, tragando con fruición. La cantidad recomendada es ¾ de botella por persona. Evite los vinos dulces, que empachan y crean sopor.

16:00 – 17:00 La hora de la sobremesa. Evite el cognac, caro y mediocre, decantándose preferiblemente por el Armagnac. Desconfíe del brandy y, terminantemente, bajo ningún concepto, acepte orujos o licores de hierbas. Beba un gin & tonic para enjuagar la cavidad bucal.

17:00 – 19:00 El temido agujero de la media tarde. La imaginación del gran bebedor es necesaria. No se deje arrastrar por los impulsos de pedir más gin & tonic. Es la hora de la coctelería ligera, refrescante, tropical, cuasi-tropical o colonial: el mojito alargado con soda, el mint julep y los ponches de ron agrícola (“chacun prépare sa propre mort”). Así esté Vd. en el Caribe, nunca pida bebidas servidas en un coco. Lo ideal es una inmensa jarra de Pimm’s Cup con cerveza de jengibre, pepino y muchas otras frutas. Nunca beba champagne a media tarde. Si no hay otra, refúgiese una vez más en los amargos.

19:00 – 21:00 La hora mágica del aperitivo…it’s cocktail time. El amanecer alcohólico. Libre de las ataduras anteriores, empieza una nueva jornada de libertad. Aperitivos y estimulantes: primeros flirteos con la ginebra (gin & tonics, dry-martinis, negronis) e incipientes apretones de manos con el whiskey de centeno (manhattan, old-fashioned y variaciones). Por fin puede quitarse la máscara y beber tragos serios. No reniegue de los whiskies irlandeses, o de escoceses ligeros, secos y con poca turba. O anímese sin rubor (pero sólo a esta hora) a una gran cerveza de abadía. “Al número 7 de Juan Bravo”.  Los jugos gástricos y los ingenios empiezan a fluir. Arrastre sus cócteles hasta la primera parte de…

21:00 – 22:00 …la cena. Sigue vigente todo lo dicho sobre la comida, aunque con más laxitud. Pida champagne vinoso, chardonnay de guarda y borgoñas tintos. Beba rápido y con alegría. Sopese tetas, culos y muslos de sus compañeras de mesa. De nuevo, aléjese de los vinos dulces. No beba más de ¾ de botella más jereces y champagne de aperitivo si quiere afrontar el resto de la noche con garantías.

22:00 – 23:00 Delicado periodo de transición de la cena a la juerga. Absténgase de pedir oportos si tiene menos de 60 años y no sabe lo que es una usucapión contra tabulas. Jamás, bajo ningún concepto, nunca pida un “after dinner” con crema o similar. Apure rápidamente los vinos, transicionando rápidamente a los alcoholes serios: el vino sin comida tinta los dientes y vuelve melancólico. Sacúdase la modorra con gin-tonics o whiskies. Pegue puñetazos en la mesa, si es necesario.

23:00 – 3:00 El aquelarre de los walpurgis. En la bebida, como en el amor y en la guerra, apenas hay fronteras. Beba Vd. lo que le salga de sus santos cojones, que para eso es mayor. Coctelería clásica, coctelería moderna, gin & tonics, whisky y whiskey de todo tipo. Sea alcohólicamente promiscuo. Pida con gestos ampulosos. Evite la cerveza y los refrescos, así como los combinados que hacen alusión a actos sexuales. Cinco o seis cócteles o media botella de scotch deberían saciar a un hombre joven de unos 80 kilos.

3:00 – 5:00 Procure establecer un equilibrio entre la crápula y la dignidad. Ejemplos: vodka, vodka con tónica, vodka con soda, whisky, whisky blended con agua, Fernet con Coca-Cola.

5:00 – 8:00 Beba agua mineral o del grifo. Váyase a dormir. Es Vd. un héroe.

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